No eres indisciplinado, eres desapasionado

Según Jim Rohn, la disciplina es el conocimiento humano constante de la necesidad de una acción y un acto humano constante para realizarlo

La historia de Michael Fred Phelps II es ejemplificadora.

Phelps es un exnadador estadounidense, el atleta olímpico más exitoso y condecorado de todos los tiempos, con un total de 28 medallas. Además, tiene los récords históricos de medallas de oro olímpicas, ganando ocho medallas de oro en los Juegos de Beijing de 2008, y rompiendo el récord de siete primeros lugares en Juegos Olímpicos que en 1972 había logrado su compatriota Mark Spitz.

Presta atención a lo que Phelps dice:

"Nunca abandones algo que realmente deseas. Si tu sueño es verdadero, puedes hacer todo lo posible para hacerlo realidad. Mi viaje no siempre fue fácil... no siempre fue divertido. Pero era algo que realmente quería y no había nadie que pudiera impedirme alcanzar mis metas. Si hay un niño que sueña con 50 medallas olímpicas… si hay alguien que sueña con las estrellas, puede lograrlo"… “Durante 24 días, hicimos hasta 75 entrenamientos, incluidas las pesas"… “En natación, si pierdes un día, tardarás dos en volver donde estabas. En seis años, nunca me perdí ni un solo día. Me hizo mejor que los nadadores que se tomaban el domingo libre.”

¿Dónde está el secreto?

La mayoría de las personas responde en la disciplina de entrenar todos los días sin perderse uno. En parte, esa respuesta es verdad.

Ahora, en mi opinión para que la disciplina exista, para ser disciplinado debemos tener un propósito (meta, objetivo, misión, como quieras llamarlo) que te apasione lograrlo. Phelps se mataba entrenando porque su pasión era ser el atleta olímpico más exitoso y condecorado de todos los tiempos

“No es que seamos indisciplinados,

es que no encontramos el propósito que nos apasione”

Posiblemente, la cultura japonesa sea una de las más disciplinadas del mundo. Ellos tienen una frase que dice: “la disciplina tarde o temprano vencerá a la inteligencia”

Si la analizas, es factible que sea así. Por mas talentoso que uno sea si no tiene disciplina perderá las mejores oportunidades de su vida.

Cuando tienes un propósito, o algo que te apasiona hacer o lograr,

la disciplina se constituye en el puente para conseguirlo.

El problema radica en que nos enfrentamos continuamente a estas dos conversaciones internas:

Lo que quieres te dice que:

“Hagas la acción y la disciplina dice: hazlo lo mejor que puedas hoy, mañana y siempre hasta que finalmente la acción llegue a ser un hábito”

Mientras, lo que tu cuerpo apetece ahora, te dice:

“lo mismo da mas tarde o mañana o cuando tengas un momento. Has lo que sea necesario para resolver o para impresionar a otros, has lo que puedas, pero no lo que se debe hacer”

Siempre decidimos entre una u otra. El problema es que decidimos en función de las recompensas que nos da cada una. Las recompensas de lo que tu cuerpo apetece son para hoy, mientras que las recompensas de la disciplina yacen en el futuro y son más grandes.

Debes tener en cuenta que:

La disciplina no es fácil: la vida siempre será una batalla entre la vida fácil y sus recompensas momentáneas y la vida difícil de la disciplina con sus significativas recompensas. Cada una tiene su precio, el de la disciplina o el del pesar. Escoger hoy la disciplina echa a un lado la facilidad y la tranquilidad, trabajar en forma inteligente es dolorosamente difícil, pero si pagas el precio de la disciplina ahora encontrarás en el futuro que valió la pena pagarlo. Aquellos que escojan avanzar sin esfuerzo ahora y trabajar mas tarde, pagarán el precio del pesar. Escuchaste a alguien decir: “ojalá hubiera empezado más temprano”, ese es el pesar.

“Todos debemos sufrir una de dos cosas: el dolor de la disciplina o el dolor del arrepentimiento” Jim Rohn

Debes ser disciplinado en todo momento. La disciplina que se tiene para hacer la cama todos los días es la misma que es necesaria para tener éxito. La disciplina es la mente necesaria para conquistar nuestra vida.

“La disciplina mental, la disciplina que nunca me permitió abandonar. La que siempre me permitió mantener el ego en el lugar que correspondía. La disciplina mental para seguir el objetivo que tenía allá arriba, la única cosa que me interesaba. La disciplina física para entrenarme a pesar del dolor del tobillo, entrenarme como si fuese el último entrenamiento, como si no hubiera mañana. Disciplina, la misma disciplina que aplicaba todos los días para levantarme, preparar el mate y lustrar los zapatos para que mi padre los tuviera listo cuando salía a trabajar” Gabriel Batistuta

Para cada esfuerzo disciplinado hay una recompensa múltiple. Es cómo la ley de la cosecha, si sembramos una taza de trigo podemos cosechar una tonelada si es que tuvimos la disciplina de hacer las tareas que debemos hacer durante el proceso de desarrollo del cultivo. Todo lo valioso requiere cuidado y atención.

“Las últimas tres o cuatro repeticiones son las que hacen que el músculo crezca. Esta área de dolor divide a un campeón de alguien que no es un campeón”. Arnold Schwarzenegger

Juancho era un tipo que tenía una enorme disciplina para desarrollar su arte, hacer carteles. Hasta pasados sus 80 años siguió trabajando en su arte, será por eso que vivió hasta pasados los 90. Pero la disciplina que Juancho tenía estaba sustentada en la pasión por hacer los carteles con el detalle de un artista. No es que era disciplinado, lo que amaba hacer lo disciplinaba.

¿Queres saber que carteles hacía? Bueno, cuando vuelvas a ir a un patio de comidas de un shopping, los carteles de algunas marcas que veas ahí posiblemente los haya hecho Juancho.

Esta semana Juancho se fue de viaje, pero nos dejo como enseñanza su disciplina para hacer cada día lo que amaba hacer, carteles.

Que tengas un excelente viaje Juancho, estoy seguro de que te volveré a encontrar y estarás desarrollando carteles para encender el cielo.

Si sentís que eres indisciplinado, encuentra lo que te apasiona hacer.



* Dedicada a Juan Montagano, el Juancho

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